Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana

Volumen 69, núm. 2, 2017, p. 421 ‒ 432

Musarañas del género Cryptotis (Eulipotyphla: Soricidae) en el Pleistoceno Tardío de los Andes Ecuatorianos

Pablo A. Moreno Cárdenas, José Luis Román-Carrión

Pablo A. Moreno Cárdenas
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Mastozoología del Instituto Nacional de Biodibersidad (MECN). Pasaje Rumipamba 341 y Av. de los Shyris. Código Postal 170515. Quito - Ecuador.
Mastozoología del Instituto de Ciencias Biológicas de la Escuela Politécnica Nacional (MEPN). Avenida Ladrón de Guevara E-11 253 e Isabel la Católica. Apartado 17-01-2759. Quito - Ecuador.

José Luis Román-Carrión
Sección de Paleontología del Instituto de Ciencias Biológicas de la Escuela Politécnica Nacional (MEPN). Avenida Ladrón de Guevara E-11 253 e Isabel la Católica. Apartado 17-01-2759. Quito - Ecuador.

Resumen

Durante una excavación paleontológica en la Quebrada Chalán, provincia de Chimborazo, se registraron cinco fémures, cuatro húmeros, ocho huesos pélvicos, dos incisivos superiores y un fragmento de maxilar de Cryptotis, con las siguientes piezas dentarias: P4, M1 y M2. Los fósiles fueron colectados en los niveles superiores de la Formación Cangagua asignada al pleistoceno superior. En la fase de análisis se tomaron nueve medidas de los húmeros y los fémures comparándose con los de las especies ecuatorianas actuales. Los fósiles fueron asignados a la especie Cryptotis niausa, principalmente por la forma arqueada del segmento anterior de la fosa mesopterigoidea, así como las dimensiones similares a las de C. niausa en fémures, húmeros y maxilar. Durante el pleistoceno tardío C. niausa se distribuyó 160 km al sur de su ubicación actual. Sabemos que hoy, esta especie no está en la localidad del hallazgo paleontológico, debido a que su clima es más caliente y seco respecto a los páramos de pajonal húmedo donde habita actualmente. Este hallazgo demuestra que la localidad de Quebrada Chalán, tenía otro tipo de vegetación a finales del pleistoceno tardío durante el segundo y tercer interglaciar, similar a los páramos actuales cuyo pajonal se encuentran a partir de los 3200 m. El análisis morfológico del material fósil de C. niausa muestra una estructura ósea y muscular más robusta que los individuos de las poblaciones actuales. Algunos individuos fósiles presentan dimensiones más anchas de los fémures y los húmeros, asociadas a su mayor capacidad de cavar sus madrigueras y canales en suelos endurecidos producto de la marcada actividad volcánica.

Palabras clave: Chimborazo, Cuaternario, Post-cráneo, Quebrada Chalán, Valle Interandino.